
Quiero expresar mi más profundo y sincero agradecimiento a Don Jonás González Jr. y a su esposa Juanita, por la confianza que han depositado en este ministerio, y la generosidad para sembrarnos este programa, por todas las facilidades que ha dispuesto a nuestro favor a través de las oficina de México.
Gracias a Luís Marroquín y Gerardo Guerrero, directores de Enlace en México, en el DF y Guadalajara respectivamente, por el servicio y buen trato del que siempre me han hecho objeto.
Gracias a todo el equipo de producción y post producción que ha participado en la elaboración de este programa: Maquillistas, choferes, auxiliares, camarógrafos, realizadores, editores, secretarias, ingenieros de sonido.
Gracias también a los intercesores de oración, y a todos aquellos que han sembrado sus semillas financieras para que este programa sea una realidad.
Gracias a Gustavo y Karina Fernández por prestarnos su casa para usarla como set de televisión, y por su generosa y constante colaboración hacia este ministerio.
Gracias a mi amigo el apóstol Guido Luís Núñez por haberme contactado con Enlace, gracias a mi amigo el apóstol Gilberto Herrera por contactarme con el Dr. Guido Luís Núñez, y gracias a mi amigo el Dr. Ramiro Alvidrez por haberme contactado con el apóstol Gilberto Herrera. Sin estas importantes relaciones jamás habría llegado a esta realidad.
Gracias a mi socio e hijo espiritual primero, el pastor Jorge Gloria del Centro Familiar de Excelencia en Monterrey, N.L., México, por su apoyo fiel y constante, y a su esposa la pastor Liliana Rangel de Gloria por su espíritu siempre motivador.
Gracias a mi esposa Yolanda y a mis hijos David y Gracia por prestarme a las naciones, no solamente durante mis viajes, sino también durante las largas horas que paso frente a mi computadora.
Gracias a las hermosas familias de mi casa el Centro Familiar de Excelencia, junto a ustedes aprendí a enseñar lo que ahora llevo a las naciones.
Gracias a mis padres Guadalupe e Idalia Gloria y a mi abuelita Elena por sus fieles oraciones y apoyo.
Gracias a mis padres espirituales, los apóstoles: Robb Thompson, Bob Crow y Gerardo García, por sus enseñanzas y correcciones.
Y por sobre todos, muchas gracias Señor Jesús por salvarme, gracias a ti Espíritu Santo por cumplir todas tus promesas en mi vida, recuerdo aquellos años en que me dijiste a través de tus profetas: “Tú irás a las naciones y enseñarás a las multitudes”. Te amo Señor.
“Preserva también a tu siervo de las soberbias; que no se
enseñoreen de mí; entonces seré íntegro, y estaré
limpio de gran rebelión”
Salmos 19.13 |