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Las preguntas más frecuentes que he recibido en el área de finanzas: "Es mi deseo que esta información produzca transformación en su vida, que financieramente sea llevado de lo fundamental a lo monumental, y que sea enriquecido, al mismo tiempo que desarrolla una conciencia de ser columna financiera en el Reino de Dios. Pongo este recurso a su disposición, es mi intento de contestar las preguntas más frecuentes sobre el tópico de las finanzas, con el único fin de edificar al Cuerpo de Cristo en el mundo, jamás para contender; y recomiendo ampliamente leer estas preguntas y respuestas acompañados de una Biblia".
1.- Financieramente hablando, ¿qué es sembrar?
R= La Biblia enseña que el ofrendar dinero es como sembrar una semilla en la tierra, en II Corintios 9.6 el apóstol Pablo, en un contexto totalmente financiero que inicia desde el capítulo 8, nos enseña que el que siembra escasamente, escasamente segará, y que el que siembra generosamente, generosamente cosechará. Además, en Génesis 8.22, se establece que mientras la tierra exista, no cesará la siembra y la cosecha, al igual que el frío y el calor, el verano y el invierno y el día y la noche. Génesis capítulo 1.29-30 nos enseña que Dios creó todo con una SEMILLA dentro de sí; las plantas, los árboles, los animales y los seres humanos llevamos SEMILLA dentro nuestro, porque la semilla es lo único que asegura la multiplicación y la trascendencia.
Si deseamos cosechar manzanas debemos sembrar semillas de manzana, si deseamos cosechar amor debemos sembrar semillas de amor, si deseamos cosechar DINERO…¿qué debemos de sembrar?
En la Biblia encontraremos términos como ofrendar, ofrecer holocaustos, sembrar, dar y repartir.
(Estudie Lucas 6.38, Gálatas 6.7, Eclesiastés 11.1,2 y 6, Proverbios 18.16; 11.24)
2.- ¿Qué es diezmar?
R= Diezmar es una instrucción 100% bíblica, y fue establecida por Dios, no por los hombres. Es la acción de regresarle a Dios el primer 10% de todo lo que nos ingresa, nótese que es la primer porción de todo dinero que nos ingresa, porque Dios debe ser primero en todo. El diezmo es el 10% exacto de nuestros ingresos, no solamente “cierta” cantidad, o lo que nos imaginamos que debemos de dar, o dar un día de salario al año. El diezmo es la porción que Dios nos confía, Él espera que lo regresemos indefectiblemente como una acción de integridad. El diezmo es la porción que Dios a destinado para recompensar a sus siervos, aquellos que trabajan en el altar.
Diezmar es escoger quedarnos con un 90% bendecido, en lugar de un 100% maldito. Según algunas estadísticas, el 70% de los creyentes miembros de congregaciones en el mundo NO DIEZMA, y del 30% que sí lo hace más de la mitad lo hace defectiblemente. Si la Iglesia de Cristo en su totalidad OBEDECIERA en DIEZMAR Y OFRENDAR, sería el organismo financiero más poderoso del mundo, y nosotros seríamos el pueblo más bendecido.
(Estudie Levítico 27.30, Números 18.21, Malaquías 3.10-12, Lucas 11.42, Hebreos 7.1-10)
3.- ¿Es lo mismo sembrar y diezmar?
R= Aunque ambas acciones se ubican en el mismo rubro (finanzas), son dos acciones diferentes, sin embargo, son COMPLEMENTARIAS. Si se espera obtener resultados efectivos, entonces es un error diezmar y no ofrendar; lo mismo que sembrar ofrendas y no diezmar. Funciona así:
Diezmos:
Abren los cielos asegurando lluvias, y Dios promete Su protección contra plagas (Devorador significa: el que se come la semilla).
(Estudie Malaquías 3.9-11 / Deuteronomio 28.12)
Siembra:
Es la oportunidad de provocar una multiplicación, aprovechando el poder dado por Dios que se encierra en cada semilla; sin embargo una semilla sin buena tierra no produce nada. (Estudie Génesis 1.29, Lucas 6.38, II Corintios 9.6,10, Isaías 55.10)
Conclusión:
Cuando diezmamos y no ofrendamos, lo que obtenemos es una tierra húmeda, libre de plagas, pero sin producir, ¡un desperdicio de tierra!.
Cuando ofrendamos semillas financieras pero no diezmamos, lo que conseguimos es depositar buenas semillas en una tierra árida y plagada, ¡un desperdicio de semilla!.
4.- ¿Dónde debo de diezmar?
R= En Génesis 14.18-20 se documenta la primera vez que alguien trajo diezmos: nos muestra a Abraham, el padre de la fe, regresando de una victoria que había representado un éxito económico, y le dio LOS DIEZMOS DE TODO a Melquisedec (rey de Salem), quien le recibió con pan, vino y la bendición; esto nos enseña que debemos de diezmar en el lugar donde el Siervo de Dios nos alimenta con el pan que representa la Palabra, el Vino que representa la unción del Espíritu Santo, y que además profiere palabras de bendición para nuestra vida, es decir; aquél que intercede por nuestros exitos.
Malaquías 3.10 enseña que debemos de traer todos los diezmos a la Casa de Dios; entonces, lo correcto es que todos tengamos un lugar donde congregarnos, así como un pastor que nos enseñe, nos corrija y nos guíe; por eso Dios mismo estableció pastores, es allí donde debemos llevar el primer 10% de nuestros ingresos.
Piense en esto: ¿Cuando usted va a comer a Mc Donalds paga en Burger King? Algunas personas son bendecidas por ministerios televisivos o externos a sus iglesias, y empiezan a destinar sus diezmos hacia esos lugares; esto es incorrecto, porque cuando se necesita la ayuda presente, en las madrugadas de emergencia, en los tiempos de enfermedad, la televisión no estará allí para darnos el toque personal, pero siempre estará nuestro pastor; podemos enviar ofrendas o semillas a mil lugares, pero el diezmo se lleva a la casa donde nos congregamos. En el caso de aquellos que no tienen una iglesia les es permitido diezmar en ministerios televisivos o similares, sin embargo, tales personas deben buscar un lugar donde crecer, donde experimentar la unción corporativa, y tener la mentoría de un padre espiritual que los perfeccione para la obra del ministerio.
(Estudie Hebreos 10.25, Mateo 18.20, Efesios 4.11-13, I Corintios 4.14-15, Deuteronomio 23.25)
5.- ¿A quién castigo cuando no diezmo?
R= Algunos creyentes miembros de congregaciones, suelen entender el diezmo como una herramienta para premiar o castigar a sus pastores. Cuando el pastor conduce a la iglesia o sus enseñanzas de acuerdo con su manera de pensar, este tipo de creyentes llevan los diezmos a la iglesia con gozo y fidelidad; sin embargo, en cuanto el pastor predica o toma decisiones contrarias al gusto de dichos creyentes, ellos dejan de diezmar, pensando que castigan al pastor y que seguramente así harán cambiar sus decisiones. Debemos entender lo siguiente:
a.- El único que resulta castigado en esta acción es aquel que deja de diezmar, ya que es él quien está rompiendo la ley espiritual; debemos recordar que ni los aciertos, ni los errores de nuestras autoridades pueden ser usados como licencia para romper los principios escriturales. Alguien dijo una vez: “Es imposible romper la ley, en realidad nos rompemos nosotros mismos en el momento que tratamos de romperlas”. ¿Quién se arruina?, ¿el criminal o la ley?, el criminal, pues aunque no sea encontrado por la justicia humana, lo será por la divina.
(Estudie Proverbios 9.12)
b.- Estas acciones son intentos de manipulación (brujería), y aunque maltratan al siervo de Dios porque se le está reteniendo la porción que legítimamente le ha sido dada por Dios, no lo perjudicará, ya que si él está obedeciendo a Dios en cuanto a qué enseñar o qué acciones tomar para el rumbo de la iglesia, Dios le proveerá a él por otras fuentes; es triste que en muchas ocasiones usa a personas que ni siquiera caminan en el Reino, porque la iglesia está encaprichada e ignorante.
(Estudie Nehemías 13.10-13)
c.- Aunque el siervo de Dios esté tomando decisiones equivocadas o cometiendo errores, debemos entender que nosotros le llevamos los diezmos al Señor no al pastor: Melquisedec representa o simboliza a Cristo Jesús, ya será nuestra decisión si nos quedamos o no en dicha iglesia, pero jamás debemos detenernos de honrar a Dios con nuestras primicias porque diezmar es PARA NUESTRA BENDICIÓN.
(Estudie Hebreos 7.8, Proverbios 3.9-10)
6.- Diezmar me da derecho a decirle al pastor cómo haga las cosas porque, después de todo, le estamos pagando con ello; ¿no?
R= No debemos perder de vista que el diezmo se regresa a Dios, es decir, no estamos dando nada cuando diezmamos. Dios diseñó el diezmo no para bendecirnos, sino para remunerar el trabajo y la dedicación de sus siervos que atienden a Su pueblo (Números 18.21:"Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví TODOS los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio, en el tabernáculo de reunión"), la bendición es sólo una consecuencia por la integridad y la obediencia. Entonces no es la Iglesia quien le paga a los pastores sino Dios, el diezmo no nos pertenece, nunca nos perteneció y nunca nos pertenecerá, por tanto no tenemos derecho de tomar autoridad sobre un dinero que no es nuestro, ¿cómo podríamos pagarle a alguien con dinero ajeno?.
(Estudie Levítico 27.30, Números 18.21, Nehemías 13.10-13)
7.- ¿Diezmar es para hoy?
R= Algunos dicen que el diezmo es de la ley o del Antiguo Testamento, por tanto ya no es funcional para nosotros hoy. Veamos los siguiente: El primer registro de alguien que diezmó se halla en Génesis cuando Abraham trajo los diezmos a Melquisedec, debemos notar que Abraham vivió de 400 a 450 años antes que Moisés, por quien vino la ley... entonces ¿cómo puede el diezmo ser de la ley si la ley ni siquiera existía?. Luego, en el capítulo 28 de Génesis, vemos a Jacob, el nieto del ya Abraham, hacerle una promesa a Dios respeto a diezmar, lo que nos demuestra que diezmar se convirtió en una enseñanza generacional, mientras Moisés todavía estaba en los lomos de sus ancestros. Si aplicáramos ese criterio a los diezmos también tendríamos que aplicarlo a las ofrendas.
Cuando al fin Moisés nació, creció y se encontró con Dios, vino la ley, que lo único que hizo fue ratificar el diezmo debido al duro corazón de Israel que en muchas ocasiones dejó de practicar este precepto. La ley por tanto ratificó algo que ya había sido establecido en algo más importante que una piedra, en el corazón de un hombre. Simbólicamente vemos el diezmo representado en el huerto del Edén cuando Dios le dijo a Adán que todo en el huerto era suyo, pero que no comiera del árbol de la ciencia del bien y del mal, ése era el diezmo de Adán, pero él insistió en tomar lo que NO era de él, por tanto perdió lo que si le pertenecía.
En el Nuevo Testamento Jesús enseñó a dar a César lo de César, y a Dios lo que es de Dios, como ves, con el mismo sentido de obligatoriedad con que debemos de pagar los impuestos, así debemos de diezmar. Hebreos 7 es un capítulo consagrado en el NT a hacernos entender la importancia del diezmo.
La Biblia esta formada por 66 libros, y dividida en dos partes principales, pero debemos aceptarla como una sola INSTRUCCIÓN, es LA PALABRA DE NUESTRO DIOS. Finalmente, resulta gracioso ver a aquellos que niegan el diezmo porque es del Antiguo testamentario, pero abrazan el Salmo 23, el Salmo 91, el Salmo 27, los proverbios, y todos esos pasajes que tanto bendicen en el Antiguo Testamento.
(Estudie Génesis 14.17-20, Génesis 28.19-22, Éxodo 20, Lucas 20.22-25, Hebreos 7.1-10, I Corintios 9.9-11)
8.- ¿Por qué llaman ladrones a los que no diezman?
R= En realidad, quien llama ladrones a los que no diezman es Dios mismo. Malaquías 3 es muy claro al respecto, y no sólo llama ladrones a los que no diezman, sino también a los que no ofrendan, porque le están robando AVANCE AL REINO DE DIOS en la Tierra. Uno de los más grandes obstáculos para que las visiones se cumplan y el Evangelio sea extendido en la Tierra con eficacia y excelencia, es sin duda, la FALTA DE RECURSOS FINANCIEROS. El mayor obstáculo no es el adversario, él ya fue vencido en la cruz, los demonios fueron exhibidos y derrotados por Jesús nuestro Rey. Los mayores enemigos del avance del Reino de Dios son todos los creyentes que se quedan con lo que no les pertenece, aquellos que no saben tomar su parte, e injustamente se comen también la de Dios.
(Estudie Proverbios 11.24, II Corintios 9.10, Malaquías 3.8, Filipenses 4.15)
9.- ¿Cuando doy, debo esperar retorno?
R= El apóstol Pablo enseña que el que ara lo hace con la esperanza de comer del fruto... entonces podemos decir que el paradigma de dar sin esperar recibir nada a cambio debe ser cambiado por uno mejor; el mismo apóstol Pablo le dice a los filipenses que ellos participaron con él en razón de DAR y RECIBIR.
El Señor Jesús nos enseñó que es más bienaventurado dar que recibir, pero nunca dijo que RECIBIR no era bienaventurado; ésa es la bendición y la razón de la SIEMBRA, que siempre obtendrás una cosecha. La carta de Pablo a los Gálatas dice que TODO lo que el hombre siembra eso mismo segará. Cuando damos DEBEMOS ESPERAR RETORNO, no de quien recibió tu dadiva, sino de Dios.
(Estudie I Corintios 9.10, Filipenses 4.15, Hechos 20.35, Gálatas 6.7, Efesios 6.8)
10.- ¿Qué es un voto?
R= Es una promesa (financieramente hablando), es la acción de prometer una semilla u ofrenda creyendo que Dios, quien DA SEMILLA al que siembra y pan al que come, proveerá esa semilla prometida. La ventaja de prometer basados en la provisión de Dios, es que si Él no provee quedaremos libres del compromiso…¡pero Él siempre lo hace!. El voto sólo es completo cuando se cumple.
Jacob llamó Betel al lugar donde le hizo un voto a Dios, Betel significa: “Casa de Dios donde se hacen promesas”, un voto se usa cuando la persona no tiene una semilla con la cual honrar a Dios y poner en acción su fe.
Mucha gente no hace votos porque se amparan en esa escritura bíblica que dice que es mejor no prometer, que prometer y no cumplir, sin embargo, el fin de esa escritura no es impedir el hacer votos, sino advertir de no hacerlos a la ligera.
(Estudie Génesis 28.20; 31.13, Números 30.2, Deuteronomio 23.21, Eclesiastés 5.4, Salmos 22.25; 50.14; 116.14; 76.11)
11.- ¿Qué pasa si prometo y no cumplo?
R= Dios nos cree cada vez que hacemos un voto. Él deposita fe en nosotros, de modo que no cumplir un voto significa defraudar la confianza de Dios. Cuando lo usamos como arma para prosperidad, el voto tiene un poder extraordinario para producir rompimientos positivos en nuestras finanzas; pero al mismo tiempo, hay peligro cuando se promete y no se cumple, porque nos posicionamos como necios. Dios es un Dios que hace promesas y las cumple, y quiere que sus hijos seamos como Él, porque fuimos hechos a su imagen y semejanza.
(Estudie I Corintios 13.7, Números 30.2, Eclesiastés 5.4)
12.- ¿Cuánto tarda en darse una cosecha?
R= Hay cosechas que se dan de inmediato, a otras les toma más tiempo darse, y otras tardan años en llegar. Depende de varios factores: uno de esos factores es la calidad de la semilla y la calidad de la tierra en que se siembra; ya que mala semilla en buena tierra no produce mucho, buena semilla en mala tierra significa pérdida. Otro factor influyente es el motivo por el que se siembra la semilla, por ejemplo:
Hay semillas que se siembran por iniciativa propia, debido al conocimiento y fe en los principios del dar, esta clase de siembra regularmente da cosechas (igual que sucede en los plantíos naturales), es decir, se siembra, se espera y luego cuando el fruto está maduro se cosecha.
Hay semillas que se siembran por una instrucción directa del Espíritu Santo, y esta clase siembra regularmente da cosechas casi inmediatas, este tipo de manifestaciones se dan por dos razones principales:
1- Siempre que Dios nos pide algo es porque Él quiere darnos algo.
2- Él quiere ayudar a que nuestra fe se desarrolle aceleradamente.
Un ingrediente muy importante en cuanto al tiempo en que se dan las cosechas es la PACIENCIA, la Palabra enseña que por la fe y la paciencia se heredan las promesas, además nos enseña que Dios es poderoso para darnos mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el PODER que actúa en nosotros, ese poder que actúa en nosotros es el PODER para creer lo que Dios dice y el PODER de esperar a que se cumplan sus promesas.
Fe es el creer que motiva al hacer, sumado a la determinación de mantenerse creyendo todo el tiempo que sea necesario; regularmente, la gente no tiene problemas para creer, sino para mantenerse creyendo.
MUY IMPORTANTE: Hay ocasiones en que la gente se pregunta: ¿Por qué mis cosechas no vienen, si estoy diezmando fielmente y sembrando generosamente? Debemos recordar que diezmar y ofrendar semillas financieras no son los únicos ingredientes para la prosperidad, deben revisarse áreas como:
El honor hacia los padres.
La obediencia a todas las autoridades establecidas por Dios.
Que no haya pecado escondido.
Actuar con integridad.
Que no haya falta de perdón.
Restituir daños causados en el pasado.
El cuidado y adoración en la Casa de Dios.
Nosotros debemos de sembrar sabiendo que tendremos nuestra cosecha, porque una de las cosas más justas para las Cortes del Cielo es que cada sembrador tenga su cosecha.
(Estudie Marcos 4.26-29, I Reyes 17.9-16, Hebreos 6:12, Efesios 3.20, Efesios 6.2, Romanos 13.1-2, Proverbios 28.13, Salmos 1.1-3, Mateo 5.23, Hageo 1.4-6, Deuteronomio 28.38, Hebreos 3.14, Gálatas 6.9)
13.- ¿Tener deudas es pecado?
R= Deber no es pecado, no pagar lo que debemos sí es pecado. Pablo nos enseñó a pagar nuestras deudas. Sin embargo, no es la voluntad de Dios que la deuda sea nuestro estilo de vida, por eso la deuda no está dentro de la lista de bendiciones de Deuteronomio 28, por el contrario, siempre vemos la deuda en la lista de la maldición. La deuda hace siervos a unos y señores a otros.
La deuda frena e impide a las personas de invertir su dinero para multiplicarlo, les impide bendecir a sus familias con expansión y recreación; en muchos casos, incluso bíblicos, la deuda fue la única herencia que los padres dejaron a su esposa e hijos; y lo más terrible es que la DEUDA impide que las personas puedan sembrar en el Reino de Dios, y si no siembran ¿cómo podrán prosperar?, es por eso que la mejor inversión que alguien puede hacer es PAGAR SU DEUDA.
Es por eso que en la mayoría de los casos los resultados de la deuda son ansiedad, falta de paz, vergüenza, desesperación, perdida, pobreza, humillación, perdida de la buena imagen y el buen nombre, dolor, enfermedad. (Vea “Cómo salir de Deudas” en esta página)
(Estudie Salmos 37.21, Romanos 13.8, Deuteronomio 28.12;44, Proverbios 22.7, II Reyes 4.1)
14.- ¿Ser pobre es un pecado?
R= Ser pobre es sólo la evidencia de una semilla mal dirigida; es la evidencia de desobediencia a la palabra de Dios, es la prueba por tanto de que se están quebrantando principios divinos, ser pobre no es pecado pero puede ser la consecuencia del pecado. Empeñarse en ser pobre conociendo los principios de la Palabra de Dios y Su voluntad definitivamente es pecado, porque el que sabe hacer lo bueno y no lo hace le es contado como pecado.
La pobreza de una nación es el resultado de dos cosas: La injusticia de los poderosos y la Ignorancia de los principios de la Palabra de Dios. Por ignorancia las personas rechazan a Dios, y a su vez la ignorancia de las personas tiene dos causas:
a) Porque nunca han sido enseñados – Esta clase de ignorancia es involuntaria, y se abate en el momento en que la persona recibe la enseñanza, la abraza y la pone en práctica.
b) Porque rechazan negligentemente la enseñanza – Esta clase de ignorancia es voluntaria, no habrá forma de ayudar a dichas personas a menos que cambien su mentalidad, de otra forma morirán en su pobreza. Por esta clase de necedad Jesús enseñó: “…a los pobres siempre los tendréis con vosotros…”.
Dios jamás planeó que su creación máxima, el hombre, viviera en pobreza. La creación está repleta de recursos que aseguran las riquezas de todos los seres humanos sobre el planeta, a pesar de los altos índices demográficos actuales. Hay recursos que ni siquiera se han descubierto, tesoros que están enterrados aún, riquezas que no han sido reclamadas; se dice que si el dinero que hay en el mundo hoy en día se repartiera por igual a cada ser humano incluyendo a los niños, cada uno recibiría 1 billón de dólares.
Es posible dejar la pobreza, la clave está en honrar a Dios y dirigir bien cada semilla que Él da.
(Estudie Job 36.15-16, Salmos 107.41, Lucas 4.17-18, Romanos 10.13-15, Proverbios 1.7, Oseas 4.6, Juan 12.3-8, Proverbios 22.16; 22, II Corintios 9.9-10)
15.- ¿Cómo debo sembrar en los pobres?
R= La Palabra de Dios nos enseña que debemos tener cuidado de los pobres, hay una bendición en ello. Sin embargo, primero debemos definir que es un pobre: Pobre es aquel que por impedimentos físico-mentales, vejes o infancia, es incapaz de procurarse ingresos financieros suficientes por sí mismo; fuera de estas categorías, regularmente los pobres son personas que eligen serlo, son flojas o se aprovechan de la bondad de otros para encontrar mantenimiento.
A los verdaderamente pobres les debemos ayudar en dos vías:
a) Dándoles para su sustento en la medida que Dios nos haya prosperado.
b) Enseñándoles como salir de la pobreza, eso es lo que nos hará diferentes de los
filántropos.
Y el que no trabaja que no coma. Nunca debemos de entrometernos con aquellos con quienes Dios está tratando.
Es muy importante diferenciar entre una siembra y una dádiva, la dádiva es un regalo de compasión y amor hacia alguien que está en necesidad o tribulación, la siembra es una INVERSIÓN para obtener una multiplicación, una dádiva requiere de alguien con necesidad, la siembra requiere de una buena tierra, una tierra bendecida que me asegure MULTIPLICACIÓN. Los pobres no son buena tierra para multiplicación, entonces debemos de dar dádivas en ellos, y las semillas invertirlas en tierras bendecidas.
(Estudie Gálatas 2.10, Proverbios 14.21; 31.20; 19.17, Santiago 2.15-16, II Tesalonisenses 3.6-15)
16.- ¿La prosperidad es de Dios?
R= La prosperidad NO es el producto de la avaricia, tampoco es un invento humano, al igual que no lo es el lujo, Edén en el hebreo original en una de sus vertientes significa “lujo”, antes de poner hombre sobre la tierra Dios primero puso platino, oro, plata, piedras preciosas, etc. Dios se goza en la prosperidad de sus siervos. Él desea que seamos prosperados en todas las cosas o por sobre todas las cosas. Él nos da el poder para hacer riquezas. El profeta Isaías dice que el castigo de nuestra PAZ (Shalom) fue sobre Jesús en la cruz; SHALOM significa: Paz, bienandanza, bienestar, prosperidad. La nueva santa ciudad tiene un muro de oro fundado sobre piedras preciosas, sus puertas son perlas gigantes, y sus calles de oro transparente como el cristal.
La prosperidad es definitivamente inspirada, celebrada, y ofrecida por Dios a todo aquel que cree y obedece su Palabra.
(Estudie Génesis 2.15, Salmos 35.27, III Juan 2, Deuteronomio 8.18, Isaías 53.5, Apocalipsis 21.9-27)
17.- ¿La prosperidad conduce al pecado?
R= Proverbios capítulo 1.32 nos enseña que la prosperidad del NECIO lo echará a perder o lo destruirá, entonces el problema no es la prosperidad, sino la NECEDAD en el corazón del hombre.
Eclesiastés nos enseña que el dinero es un siervo, pero para los necios, avaros y codiciosos es un señor; dice que el dinero sirve para todo, depende de cada corazón cómo lo usará. La prosperidad es como un cuchillo, puede ser usado para preparar los alimentos que nos fortalecen cada día o para herir al prójimo.
La prosperidad no produce avaricia, sólo la expone cuando la hay; la verdadera prosperidad financiera no es un asunto de dinero, es un asunto de obediencia, esa es la razón por la que Dios se deleita en la prosperidad de sus siervos, porque Él sabe que es un resultado de la obediencia.
Algunos piensan que la prosperidad hará orgullosa o soberbia a una persona, porque malentienden la humildad, pero todos conocemos personas pobres y orgullosas, así como personas ricas con gran humildad en sus corazones.
(Estudie Proverbios 1.32, Eclesiastés 7.12; 10.19; 10.7, Salmos 36.27)
18.- ¿Prosperar es una opción o una obligación?
R= Para alguien que quiere exaltar a Dios delante de los hombres, que conoce los principios de la palabra de Dios, que tiene el poder del Espíritu Santo, que entiende los tiempos y que desea expandir el conocimiento del Reino de Dios en la tierra, la prosperidad no puede ser una opción, es una obligación.
Somos más útiles para el Reino de Dios ricos que pobres, como puedes ver en las Escrituras el pobre siempre necesita que alguien tenga cuidado de él, en otras palabras siendo pobres nos convertimos en carga en lugar de bendición. Prosperidad es tener lo suficiente de los recursos de Dios para cumplir nuestro propósito en la tierra, Dios le dijo a Abraham te bendeciré para que seas bendición a todas las familias de la tierra; por tanto, conformarnos con tener lo suficiente para suplir nuestras propias necesidades es egoísta en referencia al plan de Dios.
(Estudie Proverbios 8:18, I Crónicas 29.12, Génesis 12.1-3, Deuteronomio 8.18)
19.- ¿No es el dinero la raíz de todos los males?
R= El dinero es un escudo y sirve para todo enseña el libro de Eclesiastés; el apóstol Pablo enseñó que la raíz de todos los males es EL AMOR al dinero, no el dinero en sí. Todo depende del corazón de cada persona, es eso lo que determina el uso que se le da al dinero, por eso no conviene que un necio tenga dinero.
(Estudie Eclesiastés 7.12; 10.19, I Timoteo 6.10, Proverbios 19.10)
20.- ¿Le interesa a Dios mi dinero o mi corazón?
R= A Dios le interesa saber si tiene nuestro corazón, Jesús enseñó que en aquello que atesoramos estará nuestro corazón, por eso Dios le pidió a Abraham que le entregara a su hijo Isaac, Dios quería saber si Abraham le amaba más a Él o al regalo que le había dado. Dios quiere nuestro corazón, por eso nos pide nuestro dinero, para saber si tiene nuestro corazón.
El joven gobernante rico pensó que Jesús le quería quitar sus posesiones, como su corazón estaba en ellas no pudo ver que Jesús le estaba ofreciendo hacerse más rico todavía.
(Estudie Mateo 6.19-21, Lucas 12.31-34, Génesis 22.1-14, Lucas 18.18-30)
21.- ¿Jesucristo fue pobre?
R= Esa es una de las grandes mal interpretaciones que los creyentes han desarrollado acerca del Señor Jesús, en su encuentro con la mujer que vertió el perfume costoso para ungir sus pies como una ofrenda para honrarle, y ante la critica del ladrón, el Señor dejó muy claro que los pobres y él eran diferentes, si Jesús hubiera sido pobre le hubiera dicho a Judas y a los otros: Pues yo soy pobre, déjala que me lo de a mí, pero Él dijo: …a los pobres siempre los tendréis con vosotros, MÁS A MÍ NO SIEMPRE ME TENDRÉIS…”.
Algunos afirman que Jesús no tenía casa, basado en aquel pasaje en el que no querían recibirlo en cierta aldea samaritana, de modo que no tenía donde pasar la noche; pero él le dijo a ciertos discípulos que le pidieron que les mostrara donde moraba: ¡Venid y ved!, y pasaron la noche con Él.
Al Jesús hacerse hombre se hizo pobre, ¡claro!, siendo Dios, Rey y viviendo en la magnificencia de la excelencia de Su gloria y hacerse hombre, aunque hubiera sido el más rico de la tierra, seguiría siendo pobre comparado con lo que dejó en el cielo.
Pero la evidencia más contundente que demuestra la IMPOSIBILIDAD CATEGÓRICA de la pobreza del Señor Jesús se encuentra en Deuteronomio 28, Josué 1, Salmos 1, y muchas otras escrituras más, en las que se establece que el resultado de la OBEDIENCIA a la Palabra de Dios es la prosperidad y la abundancia y jamás la pobreza, Jesús caminó en obediencia hasta la muerte, y muerte de cruz, cumpliendo toda la ley todos los días toda su vida, y jamás se halló pecado en Él. Entonces ¿Cómo justificaría el Padre la pobreza de Jesús? No solamente hubiera sido una gran injusticia, sino también un total incumplimiento del Padre a sus pactos y promesas.
(Estudie Juan 12.1-8, Lucas 9.58, Juan 1.38, II Corintios 8.9, Filipenses 2.8, Mateo 3.15; 5.17, Hebreos 4.15, II Corintios 5.21 + las mencionadas en el párrafo anterior)
22.- ¿Los discípulos fueron pobres?
R= Mucha gente piensa que los discípulos eran pobres, pero hay una ocasión en que Jesús les enseñaba diciéndoles: “…De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el Reino de los cielos…sus discípulos, oyendo esto, se ASOMBRARON en gran manera diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?”; como podemos ver, ellos no respondieron de la manera que un pobre lo haría, ellos dijeron: ¡wow!, entonces ¿quién lo logrará?, eso evidencia que ellos no eran pobres y tampoco planeaban serlo. Observa también la respuesta de Jesús ante su asombro: “…Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible”. Es importante notar aquí que Jesús les estaba hablando a ellos y no a otros, y su respuesta tenía la intención de calmar su preocupación.
Pablo testifica que una de la enseñanzas de Jesús, que no está registrada en ninguno de los evangelios como muchas cosas que Jesús hizo no lo están, era: “…Más bienaventurado es dar que recibir…”, los primeros que escucharon está enseñanza fueron los discípulos; también aprendieron de Él: “Dad, y se os dará, medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís os volverán a medir”, ellos aprendieron esto directamente de Jesús, no sólo de palabra sino por el ejemplo, Jesús era un dador, entonces, si ellos aplicaron estas enseñanzas era imposible que fueran pobres, porque la Palabra de Dios no es mentirosa sino verdadera, ¿Y qué si no aplicaron estás enseñanzas? bueno, yo dudo que un duro entrenador como lo fue Jesús se permitiera tolerar discípulos así.
(Estudie Lucas 18.24-27, Juan 21.25, Hechos 20.34, Lucas 6.38, Juan 15.14)
23.- ¿Puede un cristiano enredarse en los negocios?
R= Si los negocios son legales es absolutamente correcto que un creyente se involucre en ellos. La Palabra de Dios respalda dicha afirmación, por ejemplo: El libro de los Proverbios nos enseña que edifiquemos nuestro negocio antes de edificar nuestra casa (Hogar), y que la mujer virtuosa hace negocios y los supervisa diligentemente.
La primera instrucción que Dios le dio al hombre luego de bendecirle fue: Fructifica (Produce) y Multiplícate (Incrementa, haz negocios).
Jesús enseñó con parábolas que involucraban negocios, dando a entender que Él era el Señor que se iba y luego regresaba, diciéndole a sus siervos: “NEGOCIAD entre tanto que vengo…” Juan el Bautista nació en la casa de un sacerdote, mientras que Jesús nació en la casa de un hombre de negocios; a los doce años Jesús usaba un vocabulario de negociante. El apóstol Pablo hacía negocios fabricando y vendiendo tiendas, e impulsaba los negocios.
La Palabra de Dios nos enseña que NO DEBEMOS ENREDARNOS EN LOS NEGOCIOS, pero no dice que no hagamos negocios, es diferente ENREDARTE en un negocio y hacer un negocios, ENREDARSE significa quedar atrapado, inmovilizado, absorbido, muchas personas empiezan haciendo negocios con buenos fines en mente, pero después de un tiempo se enredaron tanto que ya no tienen tiempo para sus familias, ni para servir y honrar a Dios. (Estudie Proverbios 24.27; 31.18, Génesis 1.28, Lucas 19.12-13, Marcos 6.3, Lucas 2.49, Hechos 18.3, I Tesalonisenses 4.11, II Timoteo 2.4)
Muy pronto, haciendo clic en RECURSOS, usted podrá encontrar respuesta a muchas otras preguntas respecto al área de la finanzas en el libro más reciente del Apóstol Alberto Gloria titulado: “Comprendiendo la Prosperidad” ¡Espérelo!
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